|
T
|
odos
conocemos y hasta algunos han soñado con pertenecer al Libro Guinness, que es
la máxima institución encargada de certificar a los récords de todas las categorías.
Existen
récords increíbles pero que rozan lo absurdo, es una línea delgada, y algunos
de plano se volaron la barda, pero consiguieron entrar en tan codiciado libro.
En esta
ocasión les traigo una compilación, para todos los que no tienen idea de cuáles pueden ser esos
récords.
De
verdad que van a sorprenderse y hasta reírse un poco de lo absurdos que estos
pueden ser.
Comenzare
con algo extraño y muy doloroso: Agujas, las cuales son usadas para estimular
algunas partes del cuerpo, en una técnica muy conocida como lo es la acupuntura,
si una aguja resulta dolorosa ahora imagínense 2009 juntas ¡Y EN EL ROSTRO!
Pues esto fue lo que Wei Shengchu hizo para poder conseguir su récord, ¡que
dolor!
Quien
no puede inflar un globo, es algo bastante sencillo que hasta un niño puede hacer,
pero ¿qué tal inflarlos con la nariz? Suena muy loco ¿No? El Estadounidense Andrew
Dahl logro entrar en el libro en 2010 por inflar 23 globos en un periodo de
tres minutos usando su nariz.
Quien
no se ha pellizcado con un ganchito para la ropa, es una sensación un poco
dolorosa, pues al Ingles Gary Turner, no parece importarle ya que tiene su
marca mundial gracias a la colocación de 153 Ganchitos para ropa en la cara.
¡Ouch! Y por si esto fuera poco, este
hombre posee otro récord: el de la piel más elástica en el mundo, que se puede
estirar hasta 16 centímetros. ¿Qué tal, eh?
Para
poner una cuchara sobre la mesa, no se tarda mucho, pero para tardar todavía
menos, el joven canadiense Aaron Caissie desarrolló una peculiar habilidad, la
de transportar cucharas colgando de su cara. Puede llevar hasta 17. Lo
consiguió ante un juez de Guinness el 18 de abril de 2009.
Eructar
no es un hábito muy agradable, mucho menos si estas comiendo, pero Paul Hunn ha
logrado batir el récord del eructo más ruidoso de la historia durante el 2009
en su segundo intento, ya que en el 2002 también había intentado hacer sonar su
eructo.
¿Quién
no sufre a diario cuando suena el despertador y quieres dormir cinco minutos
más? No estás solo. Eso fue lo que motivó al inglés Jay Wheddon a conseguir un
récord que consiste en destruir despertadores pisándolos. Su marca es de 88
relojes despertadores destruidos ¡en tan sólo un minuto!
Pudiera
seguir listando muchos más récords de este tipo, porque aunque no lo crean hay
MUCHOS más, algunos más absurdos que otros, y otros nuevos rompiendo marcas, el
punto es, que tan absurdos pueden llegar a ser.








No hay comentarios.:
Publicar un comentario