sábado, 27 de septiembre de 2014

Un método peligroso


Esta es una película bastante buena, pero a la vez algo complicada, ya que los diálogos son bastante técnicos, y en ocasiones es difícil seguirle el hilo de las cosas, puesto que no se usan términos comunes y la película no ofrece gran cantidad de explicación a estos. Lo que lleva a alejar un poco al público.

A lo largo de la trama se puede observar, como la comunicación de los personajes, toma fases muy diversas, desde un inicio cuando vemos a Silvana en sus primeras sesiones cuando le cuesta bastante podes expresar sus temores, y como poco a poco su relación con Carl Jung evoluciona de manera significativa hasta ir mas allá de la relación terapeuta-paciente.



Ahora que abordamos este punto, vamos a analizar, la relación Terapeuta-paciente entre ambos aspectos, debe haber una línea muy bien marcada, pero en esta trama podemos ver, como en otras épocas esta línea no estaba bien definida, lo que lleva a Jung y a Sabina a tener reacciones sexuales, algo totalmente prohibido para su inicial relación. Después de un tiempo Jung torturado por el sentimiento de culpa profesional y personal, rompe con Sabina, que le ataca en su consulta, cortándole la mejilla, antes de huir a Ginebra y posteriormente convertirse en paciente de Freud. Jung pierde toda credibilidad a ojos de Freud cuando, en una carta, niega haber tenido alguna relación con Sabina, en un desesperado intento de mantener su integridad profesional. Sabina y Jung acaban por llegar a un acuerdo después de acostarse una última vez. Pero ahora es Sabina quien rompe, diciendo que necesita libertad.



Los caminos de Freud y Jung se separan, y el primero se enfrenta a la enfermedad que acabaría con su vida. Se da cuenta del potencial de Sabina como psicoanalista y le transfiere algunos de sus pacientes. Sabina progresa profesionalmente y pierde interés por Jung.

Freud y Jung entablan una amistad a través de un intercambio epistolar acerca de Sabina, su primera reunión solo puede describirse como maratoniana. A la vez que la relación entre los dos psiquiatras se estrecha, Freud ve en Jung a su heredero intelectual.



Los caminos de Freud y Jung se separan, y el primero se enfrenta a la enfermedad que acabaría con su vida. Se da cuenta del potencial de Sabina como psicoanalista y le transfiere algunos de sus pacientes. Sabina progresa profesionalmente y pierde interés por Jung.

Aquí la relación Maestro-alumno comienza de una manera muy bien, teniendo ambos intereses en común, donde Jung se convierte en la mano derecha de Freud dicha relación se ve bastante afectada por la intervención de Sabina. Como lo mencione anteriormente la línea maestro-alumno no estaba bien definida al igual que la relación existente entre Sabina y Jung, causando que los lazos de rompan, esto sucede a los cambios de ideales y pensamientos por parte de ambos hombres. 

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