Esta
es una película bastante buena, pero a la vez algo complicada, ya que los diálogos
son bastante técnicos, y en ocasiones es difícil seguirle el hilo de las cosas,
puesto que no se usan términos comunes y la película no ofrece gran cantidad de
explicación a estos. Lo que lleva a alejar un poco al público.
A lo
largo de la trama se puede observar, como la comunicación de los personajes,
toma fases muy diversas, desde un inicio cuando vemos a Silvana en sus primeras
sesiones cuando le cuesta bastante podes expresar sus temores, y como poco a
poco su relación con Carl Jung evoluciona de manera significativa hasta ir mas allá
de la relación terapeuta-paciente.
Ahora
que abordamos este punto, vamos a analizar, la relación Terapeuta-paciente
entre ambos aspectos, debe haber una línea muy bien marcada, pero en esta trama
podemos ver, como en otras épocas esta línea no estaba bien definida, lo que
lleva a Jung y a Sabina a tener reacciones sexuales, algo totalmente prohibido
para su inicial relación. Después de un tiempo Jung torturado por el
sentimiento de culpa profesional y personal, rompe con Sabina, que le ataca en
su consulta, cortándole la mejilla, antes de huir a Ginebra y posteriormente
convertirse en paciente de Freud. Jung pierde toda credibilidad a ojos de Freud
cuando, en una carta, niega haber tenido alguna relación con Sabina, en un
desesperado intento de mantener su integridad profesional. Sabina y Jung acaban
por llegar a un acuerdo después de acostarse una última vez. Pero ahora es
Sabina quien rompe, diciendo que necesita libertad.
Los
caminos de Freud y Jung se separan, y el primero se enfrenta a la enfermedad
que acabaría con su vida. Se da cuenta del potencial de Sabina como
psicoanalista y le transfiere algunos de sus pacientes. Sabina progresa profesionalmente
y pierde interés por Jung.
Freud
y Jung entablan una amistad a través de un intercambio epistolar acerca de
Sabina, su primera reunión solo puede describirse como maratoniana. A la vez
que la relación entre los dos psiquiatras se estrecha, Freud ve en Jung a su
heredero intelectual.
Los
caminos de Freud y Jung se separan, y el primero se enfrenta a la enfermedad
que acabaría con su vida. Se da cuenta del potencial de Sabina como
psicoanalista y le transfiere algunos de sus pacientes. Sabina progresa
profesionalmente y pierde interés por Jung.




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